Don Beto, el vendedor de tacos en Tulancingo que vence obstáculos

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noticias tulancingo detras del Tule Nathali Gonzáles

Tulancingo, Hgo.- “Me llamo José Marcelino Garrido Hernández, pero si alguien me busca que pregunte por don Beto, así me conocen más, porque mi papá se llamaba Heriberto”, dice alegre en entrevista para NoticiasTulancingo.com.

mejor que el sol de tulancingo noticiastulancingo.com

Don Beto, todos los fines de semana abre el zaguán de su domicilio en la colonia Javier Rojo Gómez, en Tulancingo, para atender el oficio que inició por un primo, quien lo invitó a vender el antojito más consentido de los mexicanos: el taco.

En la preparación de sus exquisitos tacos de mixiote, cueritos, carne enchilada, longaniza, platica de manera franca, mientras voltea las tortillas y con su mano amputada sostiene la cuchara, expresa, “la venta ha bajado, yo creo un cincuenta por ciento o más”.

“Preocupado no estoy, de hambre no nos morimos, ya mis hijos solventan sus gastos. No me estoy tronando los dedos. Hay que preocuparse, pero hay que echarle ganas, hay gente que se ha quedado sin trabajo, pero con o sin carrera, de todas maneras hay muchas cosas que hacer”.

El vendedor de tacos expresa que no tiene miedo a la pandemia, pero aconseja que “debemos estar conscientes de cómo cuidarse, antes decíamos la gripa y ya se nos pasa, ahora hay que tener más cuidado”.

“Conozco familiares y amigos que ya la libraron, aunque dicen que hay secuelas”.

Añade que hay que cuidarse siempre porque también existen otras enfermedades peligrosas.

A sus 65 de edad, don Beto se autodefine como una persona que ha vivido de manera intensa pero sobretodo honesta, y su fascinación y agradecimiento por la venta de los tacos parece ser la clave.

La venta del taco, sustento familiar

Después de atender a dos de sus clientes, don Beto expresó orgulloso que tiene una hija maestra de matemáticas, un hijo con las carreras de informática e ingeniería en sistemas, un físico en ciencias avanzadas, y una comunicóloga.

“La neta si estoy orgulloso de mis hijos, todos estudiaron y trabajan”, expresó con alegría.

Sin embargo, no solo la venta de tacos le permitió a don Beto pagar los estudios universitarios de sus cuatro hijos, también les heredó una cultura de trabajo y responsabilidad.

Contó con el apoyo de su esposa e hijos para atender el negocio cuando lo operaron de hernia y cadera. “Todo preparo yo, también la carne, pero cualquiera de mi familia sabe hacerlo bien, mis hijos, todos”.

Los domingos, el negocio familiar es atendido por su hija, la maestra Angélica.

El accidente, de los momentos más difíciles

Cuando don Beto tenía 34 años de edad perdió la mano derecha en un accidente de trabajo, fue un duro momento, contó.

“Trabajaba en una fábrica, hacíamos aplicaciones en madera para muebles y ahí fue donde me accidenté. Lo que más me costó fue aceptarlo, más que hacer mis cosas, y todavía me cuesta”.

Con voz pausa dice “pero gracias a Dios todo lo he hecho, tuve que aprender a escribir con la mano izquierda”.

Pese al recuerdo de aquel momento, quizá el más difícil en su vida, don Beto ejecuta los trabajos de carpintería en su casa, “y me sigue gustando”, expresó.

“Hay muchas personas que se deprimen mucho, cualquier accidente te apaga un buen el ánimo, he visto que hay gente que no tiene manos, con los pies hacen todo. Esas son las personas que hay que admirar”.

“Hay muchos jóvenes que se quieren suicidar porque los termina la novia, eso no está bien, algunas personas porque a veces están sin dinero y endeudados, pero deben luchar ir a un psicólogo para que los ayuden”.

Soy feliz en mi negocio

Si buscan tacos durante el día los fines de semana, don Beto sin duda alguna es la mejor opción. ¡El taco de mixiote es de los favoritos!

Sin mano cocina y vende tacos, de los más sabrosos en Tulancingo noticiastulancingo.com

“Aquí vendemos los sábados y domingos, dos días en Estado de México y en los tianguis de los lunes en San José”.

El negocio familiar tiene mucho éxito, pero sus clientes aconsejan a don Beto que el alquile un local. “A lo mejor arreglamos bien aquí y lo ponemos. La verdad es yo soy muy feliz así”.

“Cuando le echas ganas el negocio de la comida te va bien, hay gente que invierte pero si no tiene el ánimo de que la sazón mejore, pierde”.

Don Beto menciona que los ingresos han mermado a causa de la pandemia. “A nosotros nos pedían muchas taquizas para las fiestas. El precio de la carne incrementó, pero como está la situación ahorita no podemos subir el precio del taco, mejor nos ahorcamos tantito”.

Se debe disfrutar más la vida

En la conversación, un automovilista pasa frente al negocio de don Beto y pide ¡me aparta unos tacos!

Mientras que el vendedor recuerda lo bello que es su ciudad natal Puebla, “yo soy de Piedras encimadas, mis papás ya fallecieron, pero quedan mis hermanas que todavía están allá”.

A su memoria llega la época de Navidad y Año nuevo, la única fecha del año que el negocio familiar no abre sus puertas. “Nos vamos al rancho con nuestra familia, ahí siempre la pasamos bien”.

“Lo que me gustaba eran los bailes, ya no son igual, no íbamos por la borrachera, era el ambiente, íbamos a un pueblo lejos, hacíamos dos horas caminando hasta llegar, bailábamos un rato y dos horas para regresar, imagínense”.

De temas políticos don Beto prefiere no hablar, “no me gusta, la verdad, ni a cual irle, nos dan cada decepción. Sabemos que todo lo que puedan llevarse se llevan, y ya vimos que no tiene que ver el partido”.

“Ahora ver cómo nos va con estos que se están peleando, nos tenemos que adaptar. A ver si no se le ocurre a Jorge Márquez hacer segundo piso para sus vialidades”, dice y suelta la carcajada.

“Lo que nos queda a nosotros como ciudadanos es disfrutar la vida, trabajar, mientras podamos chambear vendiendo tacos, ya no estoy tan joven pero todavía me puedo mover”, concluyó don Beto.

¡Vengan a probar los tacos!

Mi taco es cuestión de que lo prueben, ahora sí que del sabor nace el amor, hay quien de la vista, aquí el que prueba repite: José Marcelino Garrido Hernández,

“Don Beto”.
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One thought on “Don Beto, el vendedor de tacos en Tulancingo que vence obstáculos

  1. Hola, de verdad don Beto es un ejemplo de vida y yo puedo contar muchas anécdotas más…su origen, su vida, sus accidentes, su familia y muchas otras…

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