Se cumplen 13 del Huracán Dean; el ciclón que golpeó a Tulancingo

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Redacción

Tulancingo, Hgo.- Este 22 de agosto los tulancinguenses recuerdan el paso del Huracán Dean en el territorio, y con ello la imagen de aquel momento en que viviendas fueron arrasadas, hogares de la colonia Plan de Ayala que habitaban en cimientos, justo en el paso del cauce del río.

Hoy, a diferencia de hace 13 años, Tulancingo vive una pandemia que ha trasformado la vida de la sociedad.

*En la colonia Plan de Ayala quince viviendas fueron arrasadas por la corriente.

El Presidente de la República Felipe Calderón Hinojosa acompañado del gobernador Miguel Osorio Chong, el Presidente Municipal Ricardo Bravo y otras autoridades hicieron un recorrido por Tulancingo por las zonas de desastre de la colonia Plan de Ayala, Jardines del Sur y la colonia Estrella.

El auxilio por parte de las autoridades en esta ocasión no se hizo esperar, no como cuando, en 1999, la primera autoridad del estado visitó Tulancingo en la inundación y, en botas de gamuza, dijo en televisión nacional que “todo estaba bajo control” mientras el agua corría a sus espaldas cubriendo tres cuartas partes del puente que pasa sobre la carretera México-Tuxpan a orillas de Tulancingo, mientras los automóviles en venta de la Ford nadaban y se golpeaban entre ellos, mientras la entrada a Tulancingo de la ciudad de México, yacía bajo el agua, mientras la gente en Jardines del Sur y al colonia Estrella se esforzaban en vehículos propios, camiones y tractores, en trasladar personas y familias completas a lugares de resguardo, en llevar víveres a quienes quedaron encerrados en las plantas altas de sus casas.

Aquel 4 de octubre, la primera autoridad del municipio, al enterarse de la inminente inundación, corrió a su cuadra de caballos por salvaguardarlos del peligro, mientras la población esperaba a que su máxima autoridad electa ‘por mayoría’ tomara medidas.

Ahora, por fortuna, llegaron comandos enviados por el gobierno estatal a limpiar las calles y ayudar a la gente a limpiar sus casas, donde entraban en grupos de 4 ó 5 con palas y escobas y en 20 minutos lavaban el escombro.

También repartieron despensas, cloro y desinfectantes que algunas personas rechazaron pidiendo que se entregaran a quienes tuvieran mayor necesidad.

Ebrard, por su parte, desde la ciudad de México envió despensas al municipio.

Algunas personas han sufrido de alergias por los hedores imperceptibles que dejó la inundación. Y las calles lucen por ahora salpicadas de blanco con la cal para desinfectar.

*Texto y fotografías de la página www.tulancingo cultural

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